CARTA DE UNA ENFERMERA

Carta de una enfermera.

Querida Florence Nightingale,

No he podido resistir la tentación de escribirte esta carta.

Es de noche, pero ya no nos alumbramos con lámparas de aceite, ahora utilizamos luces LED, ya no escribimos con pluma ni papel grueso, ni necesitamos papel secante para que no se emborronen nuestros escritos. Estoy hablando directamente a mi teléfono móvil, él se encarga de transcribir mis palabras.

Ahora las mujeres somos escuchadas, no en todos sitios, pero mucho más que antes, las enfermeras ocupamos puestos importantes, somos líderes, tomamos decisiones.

Pero hoy, 200 años después, con los avances, los cambios, las mejoras, los logros... tu higiene de manos sigue siendo la mejor medicina.

También seguimos haciendo visitas a domicilio, preocupándonos por la alimentación, por el acondicionamiento de las casas, por la educación sanitaria a las familias y cuidadores. ¡Si vieras como hemos evolucionado!, estarías muy orgullosa de nosotras.

Hemos heredado tú afán por la investigación, por reflejar aquello que creemos importante y que quede visible a las personas que toman decisiones. Hemos hecho de "tu rosa" un jardín. Hasta tenemos nuestras propias revistas científicas.

Querida Florence, ¡cuánto nos has aportado!, ¡cuánto nos has enseñado!, ¡cuánto de ti ha perdurado, de generación en generación, durante estos 200 años!

Tú lo sabías, cuando en 1870 afirmarse "El mundo tardará 150 años en ver el tipo de enfermería que imagino" nos vistes tal y como somos hoy.

Pusiste a la vista de todos el valor de las enfermeras y de sus cuidados durante la guerra de Crimea y hoy, 150 años después, una pandemia nos ha vuelto a hacer visibles, reflejando que la calidad de los cuidados y el acompañamiento de nuestros pacientes son el motor que nos rige. Tu legado sigue vivo en cada una de nosotras.

En "esta guerra", como en la de Crimea, hemos visto como nuestros compañeros se enfermaban, como algunos morían. Lo han hecho defendiendo y peleando por aquello en lo que creemos, dando hasta el final lo mejor de sí mismos y anteponiendo la salud de los demás a la suya propia. Nos sentimos orgullosos de ellos y agradecidos por su entrega.  Nuestro recuerdo les mantendrá vivos y nuestro cariño acompañará a sus familiares en estos duros momentos. Se que tú los habrás recibido con los brazos abiertos.

Gracias Florence, por abrir el camino y dejarte la vida en ello.

Gracias porque somos el reflejo de ti guiadas por tu luz.

Gracias por creer que era posible.

 #2020añodelasenfermeras

#felizdiaenfermeras